miércoles, 23 de marzo de 2016

La política en la antigua Grecia

La política, tal como la entendemos hoy, nace en la Grecia antigua. Entre los siglos VIII y IV a. C., un conjunto de ciudades estado, o poleis, desarrolla sistemas de gobierno radicalmente distintos entre sí: desde la democracia ateniense hasta la oligarquía militar espartana, pasando por tiranías y regímenes  aristocráticos. No existe un único "modelo griego" de organización política, sino una multiplicidad de experimentos.

Atenas ocupa un lugar central en esta historia, no porque su sistema sea representativo del conjunto, sino porque genera una reflexión sin precedentes sobre la naturaleza del poder, la ciudadania y la ley. Filósofos como Platón y Aristóteles analizan y cuestionan estas formas de gobierno, sentando las bases de buena parte del vocabulario político actual.

La palabra política proviene de poliscuyo significado es ciudad. Para los antiguos griegos, la ciudad es concebida como el espacio idóneo de convivencia, donde se ejerce la ley y el ciudadano, generalmente libre y varón, puede participar en su gobierno.

Partenón
El Paternón

Alrededor del siglo VIII a. C. surge en la Antigua Grecia la necesidad de estructurar de otra forma la sociedad: su complejidad y el contacto con otras culturas reclaman novedosas maneras de convivencia.


Sistemas políticos en la Antigua Grecia


En la Antigua Grecia se experimentó con casi todos los sistemas políticos: 

  • La monarquía: el poder recae sobre un solo individuo.
  • La aristocracia: las decisiones importantes las toman un conjunto de nobles denominados “los mejores”, que es lo que significa el término aristo. La palabra aristocracia por tanto significa “gobierno de los mejores”.
  • La oligarquía: el poder está en manos de un grupo reducido de personas que, generalmente, sustenta un estatus elevado y crean un círculo cerrado, donde las decisiones esenciales siempre quedan en las mismas manos. Esparta es el ejemplo más citado de este sistema, aunque su constitución combinaba elementos oligárquicos, monárquicos y democráticos.


La democracia en la Antigua Grecia


La democracia llega a finales del siglo VI a. C. a Atenas. Se establecieron normas. Por ejemplo, la mayoría de los cargos públicos se asignaban por sorteo, y solo se podían ejercer una vez en la vida. El Consejo de los 500 era una excepción: se podía repetir el cargo pero no de forma consecutiva. Todos estos cargos duraban un año. Algunos puestos no tenían esa restricción.

Existían tres principios fundamentales:

  • Isonomía: igualdad ante la ley.
  • Isegoría: derecho de cualquier ciudadano a hablar en las asambleas de la ciudad.
  • Parresía: la franqueza o el atrevimiento de decir la verdad abiertamente, incluso cuando resultaba incómoda.

Sin embargo, no hay que olvidar que la democracia ateniense, desde sus origenes en el siglo VI a. C. y durante toda su vigencia, no tiene en cuenta a las mujeres, a los metecos o extranjeros y tampoco a los esclavos. A pesar de ello, suele considerarse un precedente fundamental de nuestra actual democracia.

Beatriz Moragues


10 comentarios:

  1. ¡Hola, Beatriz!

    Una entrada clarísima y muy bien estructurada; da gusto cuando la divulgación histórica va directa al grano y de manera tan cercana y accesible (y quiero recordar que no es la primera vez que te lo he dicho... me repito más que el ajo).

    Te confieso que lo de los tres principios me ha sorprendido por completo; no los conocía y me ha parecido fascinante. En concreto la parresía: esa franqueza de decir la verdad aunque resultara incómoda. ¡Menuda distancia con la política actual, donde casi todo pasa antes por el filtro del asesor de imagen! (Bueno, algunos hacen de asesor de imagen propia y ya vemos la que están liando) jaja

    También tiene su miga lo de asignar cargos por sorteo y por un solo año de mandato; imagínate aplicar eso hoy en día, nos ahorraríamos más de una carrera vitalicia en el escaño.

    A pesar de las sombras y exclusiones de la época (que no muy lejos en el tiempo ni en geografía se ha perpetuado hasta hace poco), impresiona ver cómo sentaron las bases de tanto de lo que hoy seguimos debatiendo.

    ¡Un fuerte abrazo, compañera!
    -Miguel (Tarkion)

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    1. ¡Hola, Miguel!

      Muchísimas gracias por volver a pasarte por aquí y, sobre todo, por repetir el cumplido… ya sabes que a mí no me importa que te repitas más que el ajo. 😂 Siempre es un placer leerte.

      Me alegro que te hayan sorprendido los tres principios, y especialmente la parresía. A mí también me parece uno de los aspectos más fascinantes, porque detrás de esa idea de hablar con franqueza hay toda una concepción de la política como espacio de debate y participación.

      Lo del sorteo de los cargos también resulta muy curioso cuando lo miramos con ojos actuales. Aunque, pensándolo bien, quizá tampoco nos vendría mal recordar que para los griegos la política no debía convertirse necesariamente en una profesión para toda la vida. Mejor no hablar del presente 😐

      No podemos idealizar aquella democracia porque dejaba fuera a buena parte de la población, pero entre sus luces y sus sombras encontramos muchas de las preguntas que seguimos haciéndonos hoy sobre el poder, la participación y la justicia.

      Gracias de nuevo por tu lectura tan atenta y por aportar siempre una mirada tan interesante a los artículos.

      ¡Un abrazo enorme! 😊🤗

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  2. Hola, Beatriz, cuánto tiempo sin verte por bloguers, me alegro que hayas retomado la afición y que esté todo bien por tu parte.
    En cuanto al artículo, conforme lo leía, intentaba buscar similitudes con la realidad política de España y no he encontrado ninguna. Los tres últimos principios me han resultado curiosos, aquí no se respetan, pero deberían fijarse un poco en el pasado para ver si "esto" se podía solucionar, aunque con el informe Pisa que nos ha salido..., ¿qué podemos esperar?
    Un abrazo. :)

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    1. Hola, Merche. Muchas gracias por tu comentario. Sí, llevo un tiempo desaparecida en combate, pero ya estoy de vuelta. Varios meses sin escribir nada nuevo y deseando hacerlo.

      Sobre lo que comentas… sí, es tentador buscar paralelos con la política actual, pero al final una se queda mirando a la Grecia clásica como quien contempla una civilización perdida. Tenían principios que hoy parecen casi ciencia ficción. Esos tres últimos, en particular, son de los que deberían estar grabados en mármol… y no precisamente como decoración.

      Lo del informe PISA, en fin… digamos que no ayuda a pensar que “esto” vaya a enderezarse pronto. Podría decir que me ha sorprendido, pero la verdad es que no mucho, para qué nos vamos a engañar 🤷

      Un abrazo 🤗

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  3. Hola, Beatriz. ¡Qué bueno volverte a leer!
    ¡Qué interesante leer sobre esos primeros "experimentos" en las formas de gobierno. Creo que hoy en día valdría la pena darle una "revisada" al tema. Los griegos ya tenían unos conceptos probados que, increíblemente, hoy se ponen en duda. Muchas gracias por compartirlo. Abrazo fuerte.

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    1. ¡Hola, Ana! Qué alegría leerte de nuevo por aquí, muchas gracias por tus palabras. He estado unos meses ausente, pero ya estoy de vuelta 🙂

      Tienes toda la razón, lo fascinante de los griegos es que no se quedaron en la teoría, sino que probaron distintos modelos de gobierno y dejaron por escrito tanto sus aciertos como sus fracasos. Esa capacidad de cuestionar y rediseñar el poder es algo que hoy, en cambio, se nos ha olvidado.

      ¡Un abrazo grande y gracias por seguir ahí! 🤗

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  4. Hola Beatriz me da mucho gusto que hayas regresado y nos hables con tanta claridad de la historia y de donde han salido muchas de las situaciones en que vivimos, la democracia ese juego irónico que se ha entablado hoy en día, donde también nos hace creer que decidimos cuando en realidad todo está ya determinado.... muy buena tu entrada, te mando un abrazo grande y bienvenida

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    1. ¡Hola, Themis! Muchas gracias por tus palabras, me alegra mucho estar de vuelta y leerte 🙂

      Tocas un punto que me parece clave: la tensión entre la promesa de la democracia y su ejercicio real. Los griegos ya se hacían preguntas parecidas, Aristóteles advertía sobre cómo la demagogia podía vaciar de contenido la participación del pueblo. Quizás por eso el tema sigue tan vivo. No hay una respuesta cerrada, sino un debate que cada época retoma a su manera.

      Un abrazo grande, ¡y bienvenida tú también por seguir aquí! 🤗

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  5. ¡Hola Beatriz! Qué gusto volver a mis amenas clases de historia, tan bien explicadas. Qué bueno que estás aquí de nuevo.
    Yo no soy experta en el tema, pero sí puedo distinguir un paralelismo entre las épocas: aquella y esta que nos toca vivir. Y algunas otras cosas que ya quisiéramos que fueran! Lo de la PARRESÍA aplica en todas las ramas de la vida. Un abrazo y bienvenida! 🌹🌹🌹

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    1. ¡Hola, Maty! Muchas gracias por tus palabras, qué alegría estar de vuelta y encontrarte por aquí de nuevo 🙂

      Tienes toda la razón con lo de la parresía, esa idea de hablar con franqueza, incluso al poder, sin callarse por miedo o conveniencia, es de esas cosas que una querría ver más en cualquier ámbito de la vida, no solo en la política. Los griegos la valoraban tanto precisamente porque sabían lo fácil que es perderla cuando el silencio o la adulación resultan más cómodos.

      Y sí, los paralelismos con nuestra época a veces asustan un poco, será porque en algunas cosas no cambiamos mucho.

      Un abrazo grande y gracias por seguir aquí 🌹🤗

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