viernes, 4 de marzo de 2016

Hipatia de Alejandría: una mujer adelantada a su tiempo

Una mujer en el siglo IV rompió todos los moldes de la sociedad, accediendo al conocimiento y mostrando una inteligencia muy superior a la mayoría de sus contemporáneos. Esa mujer es Hipatia de Alejandría.

La niñez y juventud de Hipatia


Hipatia nace en Alejandría, Egipto. No se sabe con seguridad el año en que viene al mundo, pero lo más probable es que fuese en el 355 d.C. Aunque también se baraja la fecha del 370 d.C.

Crece en una familia pagana y en un entorno excepcional, ya que desde muy pequeña tiene acceso a la cultura. No se tienen datos sobre su madre, pero su padre es Teón de Alejandría, matemático, astrónomo y filósofo, que goza de enorme prestigio en la época.

Teón le trasmite a su hija todos sus conocimientos, le proporciona todas las facilidades para su educación y le enseña desde pequeña a cuidar también su cuerpo, con ejercicio físico, meditación y una alimentación adecuada. Para este hombre, la atención al cuerpo y a la mente debía ir a la par.

Hipatia de Alejandria

Hipatia estudia música y ciencias, y se desplaza a Roma y Atenas para adquirir conocimientos de astronomía, física, filosofía y matemáticas. Se dice que con el tiempo supera en sabiduría a su propio padre.

Esta mujer es una rareza en su época. No hay que olvidar que vive en el siglo IV, en un mundo donde lo femenino es poco apreciado más allá del entorno hogareño. Las mujeres tienen poca libertad, prácticamente se les impide tener más inquietudes que no sean las de convertirse en esposas y madres, además de que las oportunidades para estudiar son casi nulas.

Hipatia tiene el privilegio de tener a Teón como padre, y que éste posea una mentalidad avanzada para la época. Gracias a eso, a su esfuerzo y a su inteligencia, esta mujer se convierte en un icono de la ciencia, la filosofía y la sabiduría.

Parece que no tiene interés por casarse y dedica su vida al conocimiento, que es su verdadera pasión. Sin embargo, en algunos textos citan a un filósofo llamado Isidoro como su marido.

Hipatia como docente


Si hay algo que apasiona a Hipatia tanto como aprender, es divulgar sus conocimientos, enseñar a otros. Y lo hace en su propia casa, donde da clases de matemáticas, astronomía y filosofía. Sus alumnos son hombres y de clase alta, sin distinción de religión o creencia. Entre ellos destaca Sinesio de Cirene, que con el correr del tiempo será obispo de Ptolemaida y con el que mantuvo una gran amistad. Y también Orestes, que fue prefecto imperial de Alejandría. Hay que decir que los discípulos de la filósofa sentían por ella un gran afecto, además de admiración y respeto.

Hipatia de Alejandría

Y no solo impartía clases en su propio hogar, también daba conferencias públicas a las que acudían innumerables figuras importantes de la ciudad.

Las obras de Hipatia


Desgraciadamente no ha llegado a nuestros días ninguno de los trabajos de Hipatia, todo lo que se sabe actualmente es gracias a lo que dejaron escrito las personas que la conocieron, especialmente sus alumnos. Se pueden citar:

  • Publicación de un “Canon astronómico”, que permitía deducir el movimiento de los astros.
  • Edición del comentario con su padre, Teón de Alejandría, a “Los elementos de Euclides”.
  • Comentario a la Aritmética de Diofanto, considerado el padre del álgebra.
  • Comentario a las “Secciones Cónicas” de Apolonio de Perga.
  • Tablas astronómicas.

Además de todo esto, Hipatia también se sintió atraída por la mecánica. Elaboró un planisferio celeste, para conocer mejor el cielo; un aparato que le permitía medir el nivel del agua; un destilador; y un hidrómetro para medir la densidad de los líquidos.

Conflictos en Alejandría


En Alejandría empiezan a surgir desavenencias, conflictos y enfrentamientos. El paganismo hace tiempo que ha perdido posiciones, mientras el cristianismo está cada vez más instaurado y comienza a adentrarse en política, y eso significa poder. Hay enfrentamientos entre paganos y cristianos, y el obispo Teófilo tiene claro que desea instaurar la fe verdadera y todo lo que no sea eso es potencialmente peligroso y debe erradicarse. El ambiente se va caldeando por momentos.


Rachel Weisz- Ágora - Alejandro Amenábar
Rachel Weisz- Ágora (Alejandro Amenábar)

Recordemos que Hipatia es pagana, y se niega a convertirse al cristianismo. Asimismo, tiene muy buenas relaciones con personajes influyentes de la época, entre ellos Orestes, que ha estudiado con ella y en ese momento gobierna en Alejandría. La filósofa no tiene ambiciones políticas, pero aun así a ciertos personajes comienza a resultarles incómoda su presencia.

El final de Hipatia de Alejandría


Cirilo se erige como patriarca de Alejandría en el año 412, y a partir de ese momento se dedica a perseguir y apartar a los paganos, a los judíos y a todo aquel que considera que no acata la fe cristiana. Este y otros comportamientos provocan la indignación de Orestes, que gobierna la ciudad en esos momentos, y surgen enfrentamientos entre ellos.

Se empieza a murmurar que la amistad de Hipatia con Orestes tiene mucho que ver con su posición y su enfrentamiento con Cirilo, que la filósofa es una mala influencia, por lo que comienza  a estar en el punto de mira de los radicales. La tensión en la ciudad es tal, que al patriarca le adjudican 500 monjes para que lo defiendan en caso necesario. Algunas fuentes aseguran que son ellos, y no la turba enloquecida, los que en realidad asesinan a Hipatia.


Agora - Hipatia de Alejandría

Es el mes de marzo del año 414, o quizá 415, y se está celebrando la Cuaresma. Hipatia vuelve a su casa en carruaje, y un grupo de fanáticos se abalanza sobre el vehículo forzándolo a detenerse. Sacan a la mujer violentamente, golpeándola con saña. Después atan sus manos y la arrastran por toda la ciudad, hasta llegar a un templo conocido como Cesáreo, donde acaban con su vida.

Los detalles escabrosos de la muerte de Hipatia poco importan, pues se sabe que la muchedumbre fanática, ignorante y cruel, no tiene control a la hora de dejar salir sus peores instintos. El cuerpo de la filósofa acaba en el crematorio del Cinareo. Contaba entre 45 y 60 años, aunque se cree que la edad más avanzada es la correcta.

A pesar de que no se sabe con seguridad, prácticamente todo los historiadores están de acuerdo en que Cirilo estuvo detrás de su asesinato. Y este oscuro personaje fue proclamado Doctor de la Iglesia, por el Papa León XIII, en el año 1882.

Hipatia fue sin duda una mujer adelantada a su tiempo, casi una extranjera en un mundo masculino. Inteligente, hermosa, culta, buena comunicadora. Dejó en todos aquellos que la conocieron su legado, en obra y pensamiento. Admirada, admirable y valiente. Una mujer del siglo IV con la mente en las estrellas, donde no existen límites ni tiempo.


Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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