Abraham Lincoln fue el decimosexto presidente de los Estados Unidos y el primero en morir asesinado en el cargo. Su nombre ha quedado grabado en la memoria colectiva como la persona que puso fin a la esclavitud. Sin embargo, la trayectoria real de Lincoln es más compleja de lo que parece a simple vista. Sus decisiones sobre la esclavitud estuvieron profundamente entrelazadas con cálculos políticos y necesidades militares, y solo con el tiempo sufrió una evolución personal que le llevó a cambiar su visión sobre la esclavitud. Para comprender esa evolución es necesario, antes que nada, situarlo en el mundo que le tocó vivir.
En el Norte, mientras tanto, el abolicionismo gana terreno, aunque de forma desigual. Su fuerza combina dos corrientes: una religiosa, alimentada por cuáqueros y por el fervor del Segundo Gran Despertar evangélico, que ve en la esclavitud un pecado que debe erradicarse; y otra de raíz ilustrada, apoyada en los ideales de igualdad y derechos naturales que ya habían inspirado la propia independencia del país. Sin embargo, el abolicionismo sigue siendo una postura minoritaria incluso en los propios estados del Norte.
Un hombre humilde con un destino más grande
Abraham Lincoln nace en febrero de 1809, en Hodgenville (Kentucky). Viene al mundo en un entorno muy humilde. Casi nadie de su familia tiene estudios y él lleva el mismo camino, pero algo va a cambiar su vida para siempre. A los 19 años viaja a Nueva Orleans y queda sorprendido y deslumbrado. Ese viaje le da un vuelco a su mente y a su destino.
Nueva Orleans es en esa época uno de los puertos más importantes y cosmopolitas de Estados Unidos, una ciudad abierta al comercio y a personas de todo tipo, algo totalmente diferente a la región donde vive Lincoln. En ese momento él se da cuenta que existe otro mundo muy distinto a lo que ha conocido hasta entonces. Un mundo más rico en todos los sentidos, más interesante y más próspero. Ese mundo le gusta y va a luchar por llegar a él. Vuelve a su pueblo, por supuesto, pero ya no es la misma persona que se fue. En la retina y en la mente van con él esas grandes mansiones, las enormes plantaciones y los cientos de esclavos trabajando en ellas.
De vuelta a casa se alista en la milicia durante la Guerra de Halcón Negro. No llega a combatir, pero sí ve de cerca la crudeza de la guerra, y también conoce a gente que va a ser importante en su vida. Años después, estudía por su cuenta hasta formarse como abogado.
Su deseo es escalar puestos en la sociedad; no olvida que sus orígenes son humildes y necesita a alguien que le abra la puerta a ese otro mundo. Ahí entra en acción Mary Todd, la hija de un político muy bien situado social y económicamente. Es una mujer culta y preparada, y elige a Lincoln entre todos sus pretendientes, entre ellos Stephen A. Douglas, que años más tarde será su gran rival político. El noviazgo, sin embargo, no es sencillo: llegan a romper el compromiso, hasta que se reconcilian y se casan un año después. Esa unión, superadas las dudas iniciales, se convierte con el tiempo también en una alianza de intereses y ambición compartida.
La Guerra de Secesión
En 1861 los Estados del Norte tienen aproximadamente 23 millones de habitantes. Los Estados del Sur solo 9, de los que unos 3,5 millones son personas esclavizadas. Los sureños temen su derrota, y el Norte ve clara su victoria. Al principio, el entusiasmo desborda las expectativas de ambos bandos: miles de hombres se alistan voluntarios por todo el país. Pero el conflicto se alarga mucho más de lo previsto, y el ánimo decae, hasta el punto de que el Norte tiene que recurrir, por primera vez en su historia, al reclutamiento obligatorio. En ese contexto, el Presidente decide, incluso en contra de la opinión de su propio entorno, incorporar al ejército a cerca de 180.000 hombres negros, muchos de ellos antes esclavizados.
La guerra termina en 1865: gana el Norte y el Sur queda absolutamente destruido, generándose un inmenso odio hacia aquel hombre que había arrasado con un modo de vida. Antes incluso de que la guerra concluyera, Lincoln ya sabía que no podía devolver a los esclavos a su estado anterior, así que impulsó en el Congreso, en enero de 1865, una Enmienda Constitucional para otorgarles la libertad de forma definitiva. No llegaría a ver su ratificación final, ocho meses después de su muerte. Y, aun así, la libertad real y la igualdad para las personas de raza negra tardarían todavía muchas décadas en llegar.
Abraham Lincoln muere asesinado
Toda la destrucción y el odio que había anidado en los Estados del Sur, se materializan en las manos del hombre que acaba con la vida de Lincoln en abril de 1865, en el teatro Ford. Este hombre es John Wilkes Booth, actor y fanático defensor de la esclavitud, que no actúa solo. Esa misma noche, sus cómplices atacan también al Secretario de Estado William Seward, que es apuñalado y sobrevive de milagro. También el vicepresidente Andrew Johnson está en la lista, pero el hombre encargado de asesinarlo se arrepiente en el último momento.
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| Asesinato de Abraham Lincoln |
Es a Abraham Lincoln a quien alcanza la bala mortal. Es el primer magnicidio en Estados Unidos y causa una gran conmoción en el pueblo americano.
Beatriz Moragues



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