Sofonisba Anguissola es un caso singular en la historia. Fue pintora en la corte de Felipe II, reconocida y admirada por sus contemporáneos y dedicada a lo que más amaba: la pintura. Logros que en pleno siglo XVI eran difícilmente alcanzables por una mujer. Sin embargo, la constancia y el talento de nuestra protagonista le permitieron vivir una vida alejada, en parte, de los convencionalismos y cercana a sus propias inquietudes.