Recorrer la historia del vino a través del tiempo, es una interesante travesía por diferentes países y culturas. El vino forma parte de las tradiciones y es mucho más que una bebida, ha acompañado a la humanidad en rituales, celebraciones y en la vida cotidiana. En este artículo recorremos su evolución por el Antiguo Egipto, la Antigua Grecia y el Imperio Romano.
El cultivo de la uva se remonta a la Edad de Bronce, en lugares como el Antiguo Egipto y Sumeria. Estamos aproximadamente en el 3000 a.C.
La vid tiene la ventaja de ser capaz de desarrollarse en terrenos donde otras frutas se negarían a crecer, adaptándose a distintas tierras y condiciones climáticas. Esta cualidad fue sin duda uno de los motivos de su florecimiento por toda Europa.
Cómo nace el vino
20.000 años a.C. ya existía la uva en Europa Occidental, aunque los inicios de la producción del vino se sitúan en la zona que abarca Turquía, Irán y Armenia.
Es en el período Neolítico cuando aparece la agricultura, en etapas anteriores el ser humano había subsistido con la pesca y la caza, ya que sus costumbres eran nómadas. Al hacerse más sedentario, le es posible cultivar y utilizar los alimentos que proporciona la tierra, junto con la carne y el pescado.
Para la uva es necesario el sedentarismo, ya que una viña puede precisar hasta un lustro para ser productiva. La perseverancia es imprescindible para este tipo de cultivo, porque en los primeros tres años no se obtienen frutos. Ese tiempo lo utiliza la planta para crecer y formar unas ramas suficientemente consistentes para soportar el peso de la fruta que producirá en el futuro.
En la Edad de Bronce (3000-1500 a.C.) el vino se va extendiendo hasta llegar a la India y a China, propiciando beneficios comerciales. Es muy posible que la famosa Ruta de la Seda fuese testigo de la expansión de la viticultura.
El vino en el Antiguo Egipto
Los egipcios pensaban que el vino era obra del dios Osiris, que tras desposarse con su hermana Isis, instruyó a los humanos en la habilidad de la agricultura y convirtió Egipto en una tierra fértil, exuberante y rica. Lo consumían preferentemente las clases altas, aunque también se utilizaba para limpiar los cuerpos al embalsamarlos y como obsequio a los dioses. El pueblo llano debía conformarse con probar este licor en las festividades.
Era tan importante esta bebida para los egipcios que se contaba entre las provisiones que se incluían en las pirámides y mastabas (tumbas), para acompañar al más allá a los faraones y demás nobles de la época. Se han hallado ánforas de vino en los enterramientos de Tutankamon, Semerjet y Horus Escorpión II.
El vino en la Antigua Grecia
El vino se consume en Grecia desde el año 700 a.C. Era tan importante que tenía hasta una deidad propia, el dios Dioniso.
Los vinos griegos eran muy espesos y la costumbre era mezclarlos con agua, excepto cuando se iban a utilizar en ceremonias religiosas. Para el consumo diario tan solo tenían acceso a él las clases altas de la sociedad.
De los egipcios aprendieron a conservar el valioso líquido en ánforas, que cerraban con resina de pino. El vino que utilizaban diariamente lo depositaban en una especie de botellas fabricadas con piel de cabra.
El vino en el Imperio Romano
El vino llega al Imperio Romano en el año 200 a.C. El científico, militar, escritor y naturalista Plinio el Viejo cita esta bebida en su obra “Historia Natural”, desgraciadamente la única que se ha preservado hasta nuestros días y que es un compendio que aglutina conocimientos de zoología, medicina, etnografía, botánica y mineralogía. El tomo catorce de esta obra lo dedica al vino, donde explica sus particularidades y las distintas clases que existían.
Los romanos, al igual que los egipcios y los griegos, también guardaban el vino en ánforas, aunque ya comenzaron a utilizar barricas de madera, precursoras del tonel actual. El primer tonel que se utilizó para el vino es del año 51 a.C. y lo cita Julio Cesar en su obra “Comentarios de la Guerra de las Galias”.
En Roma el vino blanco era el más apreciado, por lo que los vinos tintos se aclaraban con polvo de mármol, gelatina, cola de pez o clara de huevo. Las ánforas se guardaban en las partes altas de la casa, en ocasiones cerca de las chimeneas para propiciar un aroma ahumado que era muy requerido. Al igual que en los casos anteriormente citados, el vino romano también se mezclaba con agua para rebajar su consistencia.
En la Antigua Roma se niega a las mujeres el derecho a beber vino. Los hombres para asegurarse de que no consumían el preciado líquido, crearon el hábito de darles un beso en los labios cada vez que llegaban a casa. Si sospechaban que su mujer había bebido vino, tenían derecho a darle una paliza o a repudiarla.
Beatriz Moragues - Derechos Reservados
¡Hola, Beatriz!
ResponderEliminarSiempre conviertes la historia en algo cercano, lleno de vida y curiosidades que te invitan a seguir leyendo. Ese recorrido desde el Neolítico hasta el Imperio Romano es como un viaje entre ánforas, mitos, costumbres… y contradicciones.
El vino, símbolo de celebración y cultura, revela en cada época tanto sus rituales como sus desigualdades. La imagen del vino en las tumbas egipcias o el uso de polvo de mármol en Roma son detalles que se quedan en la memoria.
Y ese final… qué contraste. Uno no puede evitar pensar cuántas veces en la historia lo sagrado para unos fue motivo de prohibición para otros.
Y hablando de vino, te cuento que mi suegra, con 90 años, se bebe ella sola un litro al almuerzo, como quien toma caldo. Da igual que sea Don Simón de cartón o algo con nombre impronunciable: para ella, todo vino es bueno si alegra el cuerpo y el alma. Está convencida de que eso le dará al menos diez años más de vida… y viéndola, yo no me atrevería a llevarle la contraria. 😄
La primera vez que la conocí, lo primero que hizo fue ponerme un vaso ancho lleno de vino con trozos de melocotón, con esto lo digo todo.
Gracias por este texto tan ameno y revelador. Brindaré por él (aunque con agua… por si acaso los romanos aún vigilan).
¡Un brindis, compañera! 🍷😉
Hola, Miguel. Voy a empezar por lo de tu suegra, porque me ha dejado loca. ¿Un litro de vino en el almuerzo? ¿Pero luego se puede levantar?, porque tiene todo el día por delante. Sin duda, Miguel, ¡tu suegra es un milagro de la naturaleza! Pero no la dejéis beber vino Don Simón, comprarle, por lo menos, uno de tres euros del supermercado. Aunque a litro por almuerzo, igual acaba arruinando a la familia. En todo caso, espero que esos almuerzos no sean diarios. Y que viva muchos más años, que el alcohol ya sabemos que conserva. Lo que es seguro, es que los que viva, los vivirá contenta 😁
EliminarY lo del vaso de vino con trozos de melocotón, ya me ha matao 🤣🤣 Para eso sí mejor Don Simón, por favor 😁😁
Volvamos a lo serio. Muchas gracias por tus palabras, porque escribir artículos de historia que sean amenos y fáciles de leer, al mismo tiempo que se aprende, es lo que pretendo. Y es que yo de joven odiaba la historia, no podía con las fechas, los nombres y el hecho de tener que memorizar textos tan poco atractivos. Hasta que descubrí que la historia se podía contar de otra manera 🤷🏻♀️
Salud y honor, caballero!! 🍷🙃