lunes, 28 de marzo de 2016

Cleopatra VII, reina de reyes

Cleopatra nace en Alejandría, Egipto, en el año 69 a.C. Su padre es Ptolomeo XII y forma parte de una estirpe que reinará en Egipto alrededor de 300 años. Cleopatra VII cerrará con broche de oro el linaje de los Ptolomeos.

Moneda de Cleopatra acuñada en Siria
Moneda de Cleopatra acuñada en Siria



Aunque es inevitable que al nombrar a Cleopatra nos venga a la mente su figura cinematográfica encarnada por Elizabeth Taylor, los dioses al parecer no bendijeron con tanta belleza a la Cleopatra real. Sin embargo, su inteligencia y su cultura suplieron con creces un atractivo más que común.






La dinastía de los Ptolomeos

En el año 305 a.C. Alejandro Magno conquista Egipto, funda Alejandría y la convierte en la ciudad más importante. Tras su desaparición, Ptolomeo Lagos, uno de sus generales, se convierte en faraón de Egipto y con él da comienzo la dinastía ptolemaica.

En el año 80 a.C. llega al trono Ptolomeo XII, el padre de Cleopatra, conocido por su gusto por las fiestas y el jolgorio. No fue un buen monarca y todos le llamaban “el flautista”, ya que al parecer tocar la flauta era una de las pocas cosas que sabía hacer bien.

Tuvo seis hijos: Berenice IV, Cleopatra VI, Cleopatra VII, Arsinoe IV, Ptolomeo XIII y Ptolomeo XIV. Desafortunadamente, ninguno de ellos murió de forma natural.

Ptolomeo XII no era muy querido por su pueblo, su negligencia e indiferencia hacia los ciudadanos egipcios provocaba que desearan su desaparición. Su hija Berenice IV aprovecha ese malestar y en el año 58 a.C. le arrebata el poder y lo manda al exilio. Pero Ptolomeo XII no se resigna y pide ayuda a Pompeyo, que a cambio de dinero accede, y gracias a ello Ptolomeo XII recupera el mando. Su venganza es inmediata y manda ejecutar a Berenice IV. En el año 51 a.C. Ptolomeo XII fallece y pasa a ocupar su puesto su hija Cleopatra VII, tenía tan solo 18 años.


Cleopatra VII

Cleopatra era seductora, a pesar de no ser una belleza, su inteligencia, su cultura y su personalidad deslumbraban y admiraban a todo aquel que se cruzaba en su camino. Hablaba ocho idiomas, entre ellos el hebreo, el egipcio, el arameo y el sirio. También tenía conocimientos de historia, matemáticas, astronomía, música, ciencias políticas, medicina y literatura.

El testamento de su padre la obliga a casarse con su hermano Ptolomeo XIII, de diez años, para acceder al trono. También les asigna un tutor a ambos, Pompeyo, que debía velar porque sus deseos se cumpliesen. Por supuesto, Cleopatra se desposa con su hermano, aunque debido a su corta edad las decisiones políticas las toma ella.

Han transcurrido tres años y no todo el mundo en su entorno comparte sus ideas y su manera de hacer las cosas. Tiene detractores y comienzan a conspirar y a convencer a su hermano para que le arrebate el poder. Todo se complica y Cleopatra no tiene otra opción que escapar a Siria.

En el año 48 a.C. Pompeyo es derrocado por Julio César y huye a Egipto, buscando la complicidad y el auxilio de Ptolomeo XIII. Pero encuentra lo inesperado, es asesinado por orden del que fuera su protegido.

Cuando César se entera de la muerte de su amigo, a pesar de que también era su rival en la guerra, siente un gran desprecio por Ptolomeo XIII y le considera un traidor.


Cleopatra y Julio César

El primer encuentro de Cleopatra y Julio César es espectacular. César está en el palacio real y llega un sirviente con una enorme alfombra enrollada diciéndole que es un regalo de la reina que se encuentra en el exilio. Cuando la alfombra muestra su contenido, el obsequio es la misma Cleopatra. Tiene 21 años. César se queda estupefacto y esa misma noche la pasan juntos. Esa relación duraría cuatro años y Cleopatra le daría el único hijo legítimo a César, Cesarión, que tristemente solo vivirá 17 años.

Julio César y Cleopatra
Pintura de César y Cleopatra,
de Jean-Léon Gérôme
Ptolomeo XIII se percata rápidamente de la situación entre su hermana y César, y hace todo lo posible por romperla. Sus hombres rodean el palacio, y César se atrinchera en el edificio y pide refuerzos. Al mismo tiempo ordena quemar sus naves,  con tan mala suerte que el fuego alcanza la Biblioteca de Alejandría, aunque se desconoce con exactitud cuál fue la magnitud de ese incendio.

La ayuda llega para César y empieza la guerra. Julio César sale vencedor y Ptolomeo XIII fenece ahogado en el Nilo cuando intenta huir.

Cleopatra y César siguen con su amor, pero la aristocracia no ve con buenos ojos esa relación, ni quieren a Julio César como mandatario del imperio romano. Además, César estaba desposado con Calpurnia y cuando reconoce al hijo de Cleopatra levanta muchas ampollas entre los romanos, que piensan que va a saltarse las leyes y a casarse con Cleopatra.

Deciden asesinarlo. Cuando César muere, Cleopatra tiene claro que ella y su hijo corren un enorme peligro y escapa a Alejandría, no sin antes pedir la protección de Marco Antonio, la mano derecha de César y por el que éste sentía un gran afecto. Por supuesto, Marco Antonio le brinda su protección.


Cleopatra y Marco Antonio

Cleopatra regresa a Egipto y su pueblo, que de nuevo está pasando penurias, la espera con ansiedad y la recibe con alegría.

Marco Antonio necesita el apoyo de Egipto y le pide una reunión a Cleopatra fuera de Egipto, pero ella se la niega en un primer momento. Finalmente accede siempre que sea en su nave egipcia, que es como parte de su territorio. Estamos en el año 41 a.C.

La reunión se prolonga durante cuatro días, en los cuales Marco Antonio y Cleopatra se convierten en amantes. Deciden marchar juntos a Egipto, y poco a poco Marco Antonio descuida sus deberes militares. Sin embargo, la relación se consolida y deciden casarse, a pesar de que Marco Antonio ya está unido a Octavia. Pero no les importa y sellan su unión. De esa relación, que duraría diez años, nacen cuatro hijos.

Pero las cosas empiezan a torcerse. Los romanos cada vez sienten más animadversión hacia Marco Antonio, al que consideran un traidor. Y sin remedio, estalla la guerra de nuevo.

La batalla definitiva sucede en Actium, Grecia. Es el año 31 a. C. Octavio va hundiendo una a una las naves de Marco Antonio. Cuando Cleopatra se percata de que todo está perdido, escapa hacia Egipto. Marco Antonio huye tras ella, aunque está dispuesto a resistir, a batallar de nuevo.

Pero los hombres de Octavio rodean Alejandría, la ciudad ya está en sus manos y Cleopatra se oculta, con dos de sus más fieles sirvientas, en su mausoleo. Por la ciudad comienza a correr el rumor de que la reina se ha suicidado y llega a oídos de Marco Antonio, que al enterarse se quita la vida con su propia espada. En su agonía sus soldados le comunican que todo es falso, que Cleopatra sigue viva, y Marco Antonio pide que le lleven a su lado. Una vez juntos, el guerrero muere en los brazos de su amada.

Cleopatra se entera que Octavio quiere llevarla presa a Roma, sabe que todo el mundo la verá como una esclava y no está dispuesta a soportar esa humillación. Les pide a sus sirvientas que cuando le traigan la cesta de las frutas, introduzcan dentro una cobra egipcia, cuyo veneno es mortal. 

Naturalmente sus deseos son cumplidos, y Cleopatra se suicida tres días antes de ser trasladada a Roma. Antes de morir, deja un escrito para Octavio donde le suplica que su cuerpo descanse junto al de Marco Antonio. Octavio le concede su último deseo, y son enterrados juntos en el tempo de Isis. Es el verano del año 30 a.C.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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