lunes, 28 de marzo de 2016

Vincent van Gogh, el genio del pelo rojo

Van Gogh fue muchas cosas. Un hombre enfermo, incomprendido y solitario. Pero también un genio excepcional, con una sensibilidad especial para apreciar la belleza y transmitirla a sus lienzos.

Vincent van Gogh nace el 30 de marzo de 1853, en Zundert, Países Bajos. Su padre es un pastor calvinista autoritario, con un carácter áspero y seco. Su madre es dulce, comprensiva y callada, y es de quien Vincent se siente más cerca.

Autorretrato
Autorretrato
Es el mayor de seis hermanos, aunque antes de él existió otro Vincent van Gogh, al que le hubiera correspondido ser el hermano mayor si no hubiese fallecido. Le ponen el mismo nombre, y él se pasea de niño muchas veces por delante de aquella lápida que lleva grabado su nombre. Sin duda, algo que le marcó para siempre.

Sus crisis llegan en la adolescencia, con apenas quince años. No se sabe con seguridad que enfermedad sufría. Le diagnosticaron epilepsia, pero hoy en día se piensa que también padecía algún tipo de psicosis o esquizofrenia.


Sin embargo, su dolencia no tuvo nada que ver con su talento para pintar, ya que lo solía hacer en los momentos lúcidos. En los últimos diez años de su vida llegó a pintar hasta dos cuadros diarios. Esa necesidad frenética de volcarse en un lienzo en blanco nos regaló cuadros como Los Girasoles, Los comedores de patatas El Retrato del Doctor Gachet.


Los hermanos de Vincent van Gogh

Theodorus van Gogh fue a quien estuvo más unido, quien le cuidó toda su vida. De las más de 800 cartas que Vincent escribió, aproximadamente 650 eran para su hermano Theo.

Su hermana Will militó en el feminismo de la época durante toda su vida. Vivió 80 largos años, pero 50 de ellos los pasó en un hospital psiquiátrico.

Elizabeth se casó con un jurista. Vincent no se llevaba muy bien con su cuñado, ya que no entendía cómo podían existir personas con la mente tan racional, tan cuadriculada, donde todo estaba siempre donde debía.

Su hermana Anna fue profesora en un pensionado y creó su hogar en Inglaterra.

Y por último su hermano pequeño, Cornelius. Catorce años les separaban. Se alistó en la guerra de los Bóers y murió en Sudáfrica. Se suicidó, quizá incapaz de asimilar tanta barbarie.


La niñez de Vincent

La siesta
La siesta

Vincent creció en un ambiente triste, rígido. En la escuela era un niño callado, que no se relacionaba demasiado con sus compañeros. Algunas asignaturas, como las ciencias naturales, la ortografía o el cálculo se le daban bien. Pero sus profesores afirmaron que no era apto para las artes, que no valía. Se equivocaron.



Su primer dibujo conocido es de los 10 años, de febrero de 1864, en poco más de un mes iba a cumplir los 11 años. Dibujó una granja y un cobertizo.


Los trabajos de Vincent van Gogh

Vincent van Gogh no siempre fue pintor. A lo largo de su vida recorrió múltiples empleos, buscando siempre su lugar, su sitio en la vida.

A los 16 años su tío Vincent, que tiene una galería de arte, le ofrece un puesto de trabajo en la sucursal de La Haya. Cuatro años más tarde se traslada a la galería de Londres, donde está dos años. Finalmente trabaja doce meses más en la filial de París. Pero se despide de ese trabajo. Él sabe que vender cuadros no es lo suyo. Él quiere crear, sabe que ha venido a este mundo para eso.

Más tarde trabaja en una librería, pero tampoco encaja. Su carácter huraño en ocasiones entra en conflicto con algunos clientes y lo acaban despidiendo.


Vincent y la religión

Vincent busca a Dios durante toda su vida y llega un momento en que se plantea que tal vez deba seguir los pasos de su padre y convertirse en pastor. Las dudas le atacan, la relación con su padre nunca fue buena. Lo respetaba sí, pero no existía el cariño. No sabe qué hacer. Al final su necesidad de ser útil y ayudar a los necesitados le lleva a querer estudiar teología, pero no lo aceptan, el griego y el latín se le resisten.

Naturaleza muerta con biblia
Naturaleza muerta con biblia

Decide probar suerte en Amberes, Bélgica, en otra escuela de teología donde fuesen menos exigentes, pero tampoco le aceptan. Sin embargo, el director al ver el ferviente deseo de aquel joven pelirrojo de servir a los más pobres, le manda a Borinage, una zona de mineros que era conocida como el país de los campos negros.




Vincent tiene 26 años y descubre la miseria, la tristeza de aquellas gentes que trabajan de sol a sol en condiciones infrahumanas y por un miserable sueldo. Les da su dinero, su comida y hasta sus ropas. Se involucra tanto que sus superiores lo destituyen y lo mandan de vuelta a casa.

En esos casi dos años que pasa en Borinage, también conoce a un pastor que dirige un hospicio de niños y se lucra con ello. Vincent está decepcionado, aborrece la religión y piensa que no es más que un nido de mentirosos.


Vincent van Gogh y el amor

Durante su estancia en Londres conoce a Eugenia, dos años menor que él y de la que se enamora perdidamente. Sin embargo, ella no le corresponde. Vicent vive su primer fracaso sentimental rozando la depresión.

Cuando tiene claro que quiere ser pintor regresa a vivir con sus padres, a pesar de los conflictos que surgen continuamente con su progenitor. Tiene 27 años.

Un año más tarde se enamora de nuevo de una prima lejana de su misma edad, pero tampoco esta vez es correspondido, llevándole de nuevo a navegar en las oscuras aguas de la depresión.

A los treinta años conoce a Margot, once años mayor que él, y por primera vez una mujer se interesa por el pintor, pero a Vincent no le agrada y le cierra la puerta desde el primer momento.

Un fuerte enfrentamiento con sus padres le lleva a marcharse del hogar familiar e instalarse en La Haya y allí conoce a Sien, una prostituta embarazada y alcohólica. Vincent se compadece de ella y la ayuda. La mujer le sirve de modelo, pero esa relación tiene consecuencias para el holandés, se contagia de sífilis y gonorrea, y tiene que ser ingresado en el hospital. Su hermano Theo le convence para que deje de ver a Sien.


El pintor Vincent van Gogh

Vincent buscaba el sentido de la vida en sus pinceles, en sus pinturas, pero es desde 1880 hasta 1890 cuando él decide que quiere ser pintor. En esos diez años su actividad es frenética, hay días que llega a pintar hasta dos lienzos.

En 1886 se traslada a París y allí vive durante dos años, cerca de su hermano Theo. Son dos años fructíferos, felices para Vincent. Allí se encuentra con importantes artistas, como Émile Bernard y Toulouse-Lautrec, y entre los tres surge una bonita amistad. Intentan vender sus cuadros en los mismos lugares y también pintan juntos. Se divierten haciendo lo que más aman. Allí pinta su Autorretrato con sombrero de paja.

En 1888 tiene ganas de cambiar de aires, de buscar otros paisajes, y parte hacia Arles, en la Provenza francesa. Uno de los cuadros más famosos de esos días es Los Girasoles, pero también están El café de noche de Arles, Mujeres de Arles, La habitación de Van Gogh en Arles.
Noche estrellada sobre el Ródano
Noche estrellada sobre el Ródano


Quiere crear una Comunidad de Artistas e intenta que formen parte de ella sus amigos franceses, pero solo Paul Gauguin acepta. Se reúnen en el mes de octubre y conviven durante dos meses, pero el fuerte carácter de ambos les lleva a discusiones casi continuas que van aumentando poco a poco.




El día anterior a Nochebuena, Gauguin le comunica a Vincent que ya no desea quedarse más tiempo con él, que se va. El holandés se enfurece y pierde el control. Con una navaja de afeitar en la mano se dirige hacia su amigo, que le observa impasible, se da media vuelta y le deja solo. Van Gogh está confundido, asustado de su propia reacción y en un acto incomprensible se corta un trozo de lóbulo de su propia oreja. La razón se le escapa por momentos. Envuelve el trozo de lóbulo y se lo hace llegar a su prostituta favorita, aunque otros autores afirman que se lo manda al propio Gauguin. Poco después ingresa en el hospital en muy mal estado físico.


Vincent se interna en un psiquiátrico

Empieza el año 1889 regresando a su casa, pero lo que encuentra le va a acabar de trastornar mentalmente. Sus vecinos no le quieren, desean que se vaya y durante su ausencia han destruido gran parte de sus cuadros, mientras otros tantos han sucumbido ante la humedad de la estancia.

Cuando Vincent se enfrenta a su obra devastada, siente que algo se rompe en su interior y lanza un grito agónico que le sale de las entrañas. Decide que es el momento de ingresar en un psiquiátrico, aunque hay quien dice que lo hace aconsejado por su hermano. Theo le busca un hospital en Saint-Rémy, donde le permiten pintar, sabe que eso es necesario para amarrar la cordura de Vincent. Allí pinta cuadros como Los LiriosCampo de trigo con cipresesCorredor del hospital de Saint-Paul, Vegetación salvaje y Campos de trigo en un paisaje montañoso.

Como en ocasiones no tenía lienzos, y cuando se los pedía a su hermano tardaban varios días en llegar, pintaba sobre papel, sobre cartón, incluso sobre trapos de cocina o manteles.


El último tramo de la vida de Vincent van Gogh

Conoce al Dr. Paul Gachet y entre los dos surge de inmediato una corriente de simpatía, de sano afecto. El médico le aconseja que se traslade a vivir a su pueblo, Auvers-sur-Oise, cercano a París, para de ese modo poder atenderle mejor. Vincent acepta y después de varias consultas, como carece de medios económicos, le regala el famoso Retrato del Dr. Gachet, que unos años más tarde se venderá por más de ochenta millones de dólares.

De esta última etapa destacan cuadros como Autorretrato, que también obsequió al Dr. Gachet; Las Barracas, Noche estrellada y Las Lilas.

Tumbas de Vincent y Theo
Tumbas de Vincent y Theo van Gogh
Pero Vincent, a pesar de la ayuda que recibe y de sus deseos de pintar, se sigue deteriorando. Su hermano le comunica que ha perdido el trabajo y que va a establecerse por su cuenta. Nadie sabe si Vincent se dejó invadir por sentimientos de culpabilidad, por el miedo o por la preocupación. En una carta que le escribió a su hermano a principios de 1889 ya le decía: “Habrás vivido siempre pobre por darme de comer, pero yo te devolveré el dinero o entregaré el alma”. Y el 27 de julio de 1890, decide entregar el alma disparándose en el pecho.

Un vecino llama de inmediato a su hermano, también acude el Dr. Gachet presuroso. Vincent tarda dos días en morir y se niega a recibir ningún tipo de ayuda. El 29 de julio de 1890 se despide de este mundo arropado entre los brazos de su querido hermano Theo. El Dr. Gachet parte raudo, vuelve a los pocos minutos con un ramo de girasoles y se lo coloca a Vincent sobre el pecho. Sus flores amarillas cerraron su herida para siempre.

También sus amistades de París acudieron a darle el último adiós, todos con flores amarillas que depositaron sobre su ataúd.

Se había marchado un genio. Un hombre al que la vida solo regaló pequeños instantes de felicidad, un enamorado del color amarillo y de la naturaleza. Un hombre solidario y bondadoso que jamás encontró su lugar en el mundo. Se fue cansado y buscando esa libertad que aquí en la Tierra solo encontró en sus pinturas. Vincent van Gogh tenía 37 años. En 1901, once años más tarde, sus obras ya se encontraban en los museos europeos. El último cuadro que pintó fue Campo de trigo con cuervos, que actualmente se encuentra en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.

Su hermano Theo fallece seis meses después, no queda claro si por enfermedad, agravada por la abrupta partida de Vincent, o por suicidio. Tenía 34 años. Sus cuerpos descansan juntos en el cementerio de Auvers-sur-Oise.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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