domingo, 20 de marzo de 2016

Biografía de Jacques Cousteau

La pasión de Jacques Cousteau no era el mar, él amaba los aviones y quería ser piloto, esa era su vocación. Pero el destino, como suele ocurrir, tenía otros planes para él. En 1936 tuvo un grave accidente de coche, los médicos que le trataron aseguraron que sus brazos nunca recuperarían una movilidad normal. Pero el joven Jacques no se conformó con esa opinión y decidió que los galenos se equivocaban. Durante meses pasó horas y horas nadando en el mar, propiciando que su cuerpo volviese a ser el de antes de la tragedia. Y lo consiguió.
Jacques Cousteau


El mar favoreció su recuperación, permitiéndole además descubrir un mundo fascinante, hasta entonces desconocido para él. Y como diría más tarde: “El mar, una vez que te hechiza, te engancha en su maravillosa red para toda la eternidad.”




Jacques Cousteau


Jacques Yves Cousteau nace el 11 de junio de 1910, en el pueblo francés de Saint André de Cubzac, situado en la región de Aquitania, muy próximo a la ciudad de Burdeos.
Su familia tiene una posición acomodada, su padre es abogado y se pueden permitir viajar por el mundo. Con tan solo trece años, el pequeño Jacques ya tiene claro que el cine es una de sus pasiones.

Jacques Cousteau, el inventor


Un año después del accidente que cambiaría su vida para siempre, y totalmente recuperado, Jacques contrae matrimonio en París. Tiene 27 años.
La II Guerra Mundial le mete en otra vorágine de vida, pero también le lleva a crear la primera cámara submarina. Durante un lustro se dedica a filmar bajo el agua para la Marina francesa.
Después le seguirán otros inventos. En 1943, Cousteau y el ingeniero francés Emile Gagnan diseñan la “escafandra autónoma”, que fue el principio del submarinismo deportivo abierto a cualquier persona.
En 1959, con la participación del ingeniero Jean Mollard, crean el “Platillo de Buceo”, un sumergible de forma redondeada, con gran capacidad de movimiento y preparado para llegar a los 350 metros de profundidad con dos personas en su interior.

El Calypso, un sueño hecho realidad


En 1950 descubre un barco que es ideal para sus proyectos, es un antiguo dragaminas de la compañía Royal Navy. Tiene la suerte de contar con el apoyo del millonario Thomas Loël Guinness, que lo adquiere ese mismo verano y se lo traspasa por el simbólico importe de un franco anual. Cousteau lo convierte en poco tiempo en su barco Calypso, que será su centro de operaciones y la estrella de sus viajes durante años.

Los documentales de Cousteau


Jacques Cousteau graba a lo largo de su vida más de 120 documentales y películas. Se pueden destacar:
  • En 1956, El Mundo del Silencio, con Louis Malle, que recibe un Oscar y la Palma de Oro del Festival de Cannes.
  • Un Mundo sin Sol (1964), que obtiene un Oscar y el Gran Premio del Cine Francés para la Juventud.
  • El Mundo Submarino de Jacques Cousteau (1965).
  • En 1980 graba dos documentales en Canadá, sobre los Grandes Lagos y el río San Lorenzo.


Los libros de Jacques Cousteau


El Calypso
El Calypso
Cousteau escribió, junto con otros autores, más de medio centenar de libros. Estos son solo algunos ejemplos:
  • Las islas del Pacífico.
  • Viaje de Cousteau al Amazonas.
  • La isla de los espíritus.
  • El mundo de los delfines.
  • Los humanos, las orquídeas y los pulpos.


Reconocimientos y premios otorgados al capitán Cousteau

  • En 1957 le nombran director del Museo Oceanográfico de Mónaco. Dimite en 1988.
  • En 1961 recibe la Medalla de Oro Especial de la National Geographic Society.
  • En 1977 las Naciones Unidas le otorga el Premio Internacional sobre Medio Ambiente.
  • En 1991, el Instituto Catalán de Estudios del Mediterráneo le concede su Premio Internacional.

Estos son solo unos pocos reconocimientos, pues a lo largo de su vida recibiría muchísimos más.
Sin embargo, como en la vida de cualquier mortal, no todo fueron alegrías. Posiblemente uno de los golpes más dolorosos que sufrió fue la muerte en un accidente de su hijo Philippe. Era el año 1979.

La llegada a puerto del capitán Cousteau


Este hombre, enamorado del mar y de la naturaleza, llega al final de su camino a principios del verano de 1997.
Comunicador, científico, ecologista, explorador… Jacques Cousteau deja una impresionante herencia y parte hacía esos otros océanos desconocidos. Su funeral se celebra en la catedral de Notre Dame de París, y sus cenizas son llevadas al mausoleo de la familia, en Saint André de Cubzac.
Fue un soñador que creyó en sus sueños y que intentó hacer del mundo un lugar mejor, consciente de que estamos destruyendo la naturaleza y que nos destruimos con ella. En sus propias palabras: “La razón de que haya hecho películas sobre el mundo submarino reside simplemente en mi creencia de que la gente protege aquello que ama. Pero solo amamos aquello que conocemos".
Ojalá algún día seamos capaces de conocer la naturaleza, descubrirnos como parte de ella y, por lo tanto, amarla y cuidarla. Cuando ese día llegue, seguro que el Capitán sonríe desde su Calypso etéreo.
Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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