miércoles, 22 de febrero de 2017

Biografía de Julio César

Julio César es uno de los personajes más importantes de la historia. El cine ha propiciado que su fama de seductor y su buen hacer como militar, hayan llegado al gran público. Fue el promotor de importantes cambios en Roma, el paso de la República al Imperio, que a su muerte perpetuó su sobrino nieto Octavio Augusto.


Julio César

No se sabe la fecha exacta de nacimiento de este político romano, pero la más aceptada es  la del 13 de julio del año 100 a.C. De su infancia se conoce poco. Cuando contaba diez años, sus padres encargaron su educación a Marco Antonio Gnifón, un célebre profesor versado en literatura romana y griega.

Julio César tuvo el acierto de saber aprovechar bien las ventajas que tuvo en la vida. Su inteligencia, su ingenio y su ambición sin límites, sin duda fueron sus aliados indiscutibles.



Julio César y la cultura

César era un hombre culto, y preocupado porque la cultura llegara a todos los ciudadanos, creó un proyecto para fundar bibliotecas por toda Roma. Este plan no pudo llevarlo a cabo, por su inesperada y prematura muerte, pero su sucesor, Octavio Augusto, lo haría realidad.

Asimismo, su admiración por las personas que ejercían la medicina y por los escritores, hizo que quisiera atraerlos hacia Roma, proporcionándoles la ciudadanía romana de un modo inmediato.

A su pesar, sin embargo, fue en parte responsable del incendio de la Biblioteca de Alejandría, cuando presta ayuda a Cleopatra contra su hermano Ptolomeo. Da la orden a sus hombres para que incendien los barcos enemigos, con tan mala fortuna, que alcanzan la biblioteca. No se sabe con certeza, si fueron tan solo los almacenes lo que quedaron dañados o fue el mismo edificio que albergaba miles y miles de papiros.

Su ascenso al poder

Julio César ejerció durante un tiempo como abogado, tuvo en sus manos casos muy conocidos que le dieron popularidad. Por otra parte, persiguió la corrupción política, lo que le granjeó mucho apoyo por parte del pueblo.

Su ascenso político fue sumamente complicado, se encontró con dificultades y zancadillas por doquier. Tenía treinta años cuando consigue por fin ser elegido edil curul y entre sus obligaciones, estaba la de organizar los juegos de la ciudad. Julio César se propuso organizar los juegos más espectaculares que Roma hubiese visto nunca, el único inconveniente era que el presupuesto era muy escaso y el dinero que faltaba tenía que salir de los bolsillos del propio edil. Pero eso no le detuvo y organizó unos juegos verdaderamente inolvidables, que hizo que se ganase de nuevo el favor del pueblo. Entre otras cosas, llegó a desviar el curso del río Tíber para inundar el Circo y poder ofrecer un combate entre barcos. El espectáculo fue asombroso y la ovación de la gente también. Julio César consiguió su propósito, aunque quedó enormemente endeudado.

Le crecían los apoyos, pero también los enemigos políticos, como Casio o Catón el Joven, que antes fueron sus aliados. Julio César, con su maestría militar, los fue venciendo, a pesar de estar en condiciones desfavorables en muchos momentos y de sufrir epilepsia.

En aquellos años Roma estaba dividida entre los conservadores, que apoyaban la república y los populares, que estaban con César, porque deseaban que el poder estuviese abierto a gente nueva.

El asesinato de Julio César
El asesinato de Julio César
Hay que aclarar que la república en aquellos tiempos nada tenía que ver con lo que se entiende hoy. Se trataba de un gobierno oligárquico, donde un número de familias se iban pasando el poder de unas a otras, creando un círculo cerrado a su alrededor. De esta manera, el poder siempre estaba en manos de las mismas personas.

El magnicidio

Marco Antonio admiraba y adoraba a César, y su seguridad le preocupaba desde hacía mucho tiempo. El pueblo y el ejército le querían, pero Marco Antonio sabía que otros le odiaban y no soportaban tanta popularidad. Además, sus hombres de confianza le habían advertido que muchos deseaban acabar con él.

El 15 de marzo del año 44 a.C., se celebraban las idus de marzo y los senadores citan a Julio César en el teatro de Pompeyo, con la excusa de hacerle una petición. Marco Antonio, intuyendo lo peor, quiere llegar hasta él, pero se lo impiden. Y en el teatro de Pompeyo César encuentra la muerte, a manos de los 23 senadores que le apuñalan repetidamente.

Fue un final inesperado, trágico, que lo encumbró a lo más alto, al lugar donde solo viven los mitos, los elegidos y los que perduran en la memoria de la humanidad por muchos siglos que transcurran.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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